domingo, 26 de abril de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
Amor
Sin ti siento como si mirara para todos lados y para ninguno, sin ti mi vida se hunde en un mar de llanto y la parca soledad me llama.
Cuando estoy contigo siento como mi cuerpo, mi alma y mi alegría recobra su verdadera naturaleza, contigo me siento lleno de fuerzas para enfrentar a este mundo que se impone sobre nosotros.
Al mirar cada día a la luna veré en ella tu rostro, sonriente amante y justo, sin ti no exisitiria yo, tu eres mi alfa, mi omega, eres la que que me da vida y me la quita, eres mi primera prioridad eres simplemente mi ALMA, mi SER no soy nada sin ti y contigo lo soy todo
Desterrado
Estoy sin fuerzas... no quiero luchar más
Quisiera
El sueño
Una noche soñé, que alguien entraba y robaba mi corazón. Cuando desperté, vi con asombro que me faltaba algo, Pronto y listo, busqué por toda la casa para encontrar aquello que me faltaba, pero todo estaba en su lugar, sorprendido por aquel sentimiento, me hice a la idea que todo estaba bien, que nada hacia falta, cuan equivocado estaba yo, siendo que lo que me faltaba era precisamente eso… mi corazón.
Entrando en pánico miré hacia la ventana y vi un suave cabello, cual lirio del arpa que David solía tocarle al rey Saúl en su descontento, inmediatamente supe que quien había robado mi corazón era una mujer.
Hice recuento entre tantas mujeres que he visto, pero ninguna acertaba el tipo de cabello que había encontrado, muchos me dijeron; ¿no es eso acaso una hebra de oro fino? Yo respondí; No, esto es un cabello, de la persona que robó mi corazón, busque sin ninguna respuesta, cansado, triste, abatido me senté a llorar la pérdida, me hice a la idea de no volverlo a ver, de vivir sin un corazón, pero en un instante vi una imagen que aclaró mi mente.
La vi a ella, una mujer hermosa, esbelta, cuyos cabellos dorados, hacen que el sol opaque, cuya sonrisa, provoca que las flores despierten, cuya voz calma a las tempestades, la vi a ella y de su mano, vi a mi corazón. Parecía tan feliz de estar con ella, estaba rebosante de alegría, saltaba, danzaba y cantaba como nunca lo había hecho, ni siquiera cuando estaba conmigo, de pronto me vio y sonrió y supe en ese instante que no se habían robado a mi corazón, él solo decidió irse, irse a donde verdaderamente pertenece y es a tu lado, porque donde estas tu, ahí está mi corazón.
